La ceremonia de la Nkimba, más popularmente conocida como “Rayamiento”, es la ceremonia de iniciación mediante la cual un ser humano pasa a formar parte del culto del Palo Mayombe. El dato más importante a tener en cuenta es que no todo el mundo debe de ser iniciado en este culto, el hecho del rayamiento siempre depende de la aprobación de la Nganga. Una persona necesitada y/o interesada de pasar por este procedimiento debe antes de acudir a un Tata (sacerdote de Palo Monte) el cual realizará una consulta investigadora de la persona y su espiritualidad (su astral) mediante la cual la Nganga determinará si efectivamente debe de ser rayada, esto es iniciada en el culto, o por el contrario no. Debe tenerse en cuenta que este procedimiento es mucho más que un mero formalismo, las consecuencias de que una persona que no debe ser rayada termine por rayarse, son generalmente malas ya que su espiritualidad, su astral, y su propio destino no compatibiliza con las fuerzas que rigen el Palo Mayombe.

 

El proceso de rayamiento es un proceso complicado, y por supuesto secreto, poco se puede decir al respecto ya que la liturgia del Palo Monte está protegida por un código de secretismo reservado a sus sacerdotes y transmitido generacionalmente de padrino a ahijado. Sí se puede decir que, entre otras muchas cosas, el Nguello pasa a estar bajo la protección y defensa del fundamento (Nganga) de su padrino y bajo la tutela, enseñanza y responsabilidad de este.

El Palo Mayombe es un culto que podriamos resumir a culto a los muertos, y culto a la naturaleza. El Nguello es presentado a estos poderes de tal forma que estos poderes le ayuden en su evolución y su desenvolvimiento en diversos sentidos, y en sentido celular quedará bajo la protección y ayuda del fundamento de su padrino pasando a formar parte del Munanso (casa religiosa) en calidad de Nguello. Poco a poco debería comenzar un proceso de adiestramiento para el Nguello por parte de su padrino que permita al Nguello conocer los diversos aspectos de la religión y como él puede interrelacionar con los mismos. El trabajo único del Nguello es el del aprendizaje, un Nguello no posee fundamento, ni posee las licencias necesarias para manejar las ceremonias importantes del culto, oficio reservado a los sacerdotes debidamente consagrados al culto. El Nguello se somete a un proceso de enseñanza a cargo del padrino que constituirán y edificarán la raíz de su formación que permitirá su evolución en el culto, y la consiguiente evolución y fortalecimiento de su vida cotidiana y espiritual.

A menudo se habla de la gran capacidad de protección que envuelve a la persona que se ha rayado, y esto es cierto. Debe tenerse en cuenta que durante el proceso de Rayamiento no únicamente se purifica profundamente la persona, sino que es presentada y pactada (juramentada) con los poderes que rigen la naturaleza, el propio Nzambia y los muertos. Esto se traduce en una potente protección que acompañará de por vida al iniciado, así como una guía y una ayuda que se reflejará en inumerables facetas de la vida del iniciado.

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